
The Sound se separaron en 1987 y nos dejaron 7 fantásticos discos, pero, por suerte, la carrera de Adrian Borland, compositor, guitarrista y cantante, continuó.
Primero empezó a componer con su banda The Citizens y sacaron en 1989 su primer albúm “Alexandria”. Grandes canciones, quizás más calmadas y profundas que con The Sound. A continuación llegaría “Brittle Heaven” el que dicen que fué uno de sus mejores trabajos (todavía no lo he escuchado) y el que está más a la altura de sus trabajos con su anterior banda.
Después continuó con otros trabajos, ya realmente en solitario, y con el grupo “White Rose transmission” que formó con Carlo Van Putten del grupo The Convent. En toda esta trajectoria trabajó y vivió durante mucho tiempo en Holanda dónde se creo un pequeño grupo de asiduos seguidores.
En lo personal Adrian tenía a veces profundas depresiones que una ocasión le llevaron incluso a tenerlo que ingresar en un psiquiatrico. Este hecho lo recordaba como algo por lo que no deseaba volver a pasar. Al final no pudo vencer estas depresiones y acabó suicidándose cuando estaba a punto de publicar su sexto albúm “Harmony & destruction”, que al final acabó editandose a título póstumo como otras de sus grabaciones.